Lo de siempre, el contacto cero. Borra su teléfono, sus redes sociales, bloquea cualquier cosa que te pueda dar pie a contactar o saber de ella.
Sal a sitios donde nunca hayáis ido juntos, busca nuevas amistades, prueba nuevas aficiones (a ser posible de esas que ella odiaría), deja que pase el tiempo y si necesitas llorar, hazlo hasta cansarte. Verás como cada día lo haces un poquito menos.