Pues, efectivamente, el perdón es voluntario y obligatorio, y si uno no consigue perdonar, lo último que debería es sentirse mal por ello.
Dicho esto, a menudo muchos psicólogos trabajan en el perdón por algo. Y no es por absolver al otro. Para nada. No tiene nada que ver con eso. Es porque lograr perdonar (que, repito, no es obligatorio ni cosa de buena o mala persona) es el último estadio de sanación. Si llegas ahí, es que realmente lo has superado y eres tu quien se libera de todo. Que repito, depende la persona o lo que pasó, quizá no se pueda, y ya. Pero, cualquier relato que cuente que logro el perdón, hablará de la paz que se siente. El perdón no busca la paz del otro, busca la paz propia