ME HICIERON BULLYIN DE NIÑA Y NO PERDONO

Inicio Foros Querido Diario #Cuéntalo ME HICIERON BULLYIN DE NIÑA Y NO PERDONO

  • Autor
    Entradas
  • Yo
    Invitado


    Yo on #1181691

    Tenía trece años la primera vez que deseé morir. Acababa de entrar en el instituto, era muy imaginativa, escribía historias, poemas, sacaba buenas notas, y era un año menor que mis compañeros. No sé si fue eso, o mi timidez, o qué, pero el caso es que sufrí acoso durante todo un año lectivo. Entonces eran los noventa y aquello eran “cosas de niños”, sólo en el profesor de Religión encontré un poco de apoyo, por lo demás, ningún profesor ni profesora se tomó la menor molestia por frenar aquello. Cuando me quejaba de que me insultaban, me pegaban, me rompían los deberes o similar, las respuestas iban desde el esconder la cabeza debajo del ala (“es que ya eres mayorcita para lidiar con esto tú sola, ¿qué pretendes, que les castigue sin recreo?”) a ponerme en duda o recibir aún más acoso por parte de ellos, (“es que si todos están contra ti, a lo mejor tú les has hecho algo a ellos”), pasando por el tomarme por idiota (“ay, boba, si hacen eso es porque les gustas, deberías sentirte halagada”).

    Después de muchos meses en los que mis notas bajaron, fantaseé con el suicidio y deseé morir mientras dormía, finalmente uno de mis acosadores cometió un error, que fue extender el insulto a mi familia. Ahí se me infló la vena de la frente, me lancé a por él como una fiera y de golpe se acabó el acoso, los insultos y todo lo demás. También justo en ese momento los padres del chico al que sacudí estuvieron disponibles para hablar con los míos, cuando durante el resto del curso habían estado ocupadísimos, pero esa es otra historia. Lo que cuenta es que me dejaron en paz, nadie volvió a meterse conmigo y pude ir al instituto sin llorar ni sentir pánico.

    Pero eso deja huella. Eso te rompe por dentro, te deja la autoestima hecha pedazos y la sensación constante de que no vales lo suficiente. Que, si consigues un buen trabajo, ha sido suerte o casualidad, nunca valía. Si tienes amigos, piensas que están contigo por lástima, no porque te aprecien. Si tienes una pareja, estás dispuesta a aceptar cualquier dinámica tóxica que tú misma reconozcas porque, bueno, mejor es eso que nada, ¿quién te va a querer a ti? Si no te agarras a eso, morirás sola, y además tú no mereces más. Eso no se termina de curar nunca, siempre sigue ahí.
    Durante mucho tiempo me dijeron “tienes que perdonar y seguir adelante, si no perdonas no puedes crecer, tienes que entender, tienes que ponerte en su lugar, tienes que ser empática…”. Una vez más, el fallo lo cometía yo y si estaba mal, no es porque hubiera sufrido una situación traumática, sino porque era mala y no perdonaba a mis acosadores. Me esforcé por hacerlo, por encontrar ese perdón. Hasta que un día, años más tarde, coincidí con uno de aquellos.

    Me saludó muy efusivo, todo sonrisas y me recordó “lo bien que lo pasamos en el instituto, lo mucho que nos divertíamos”. Lo llamó “bromas” y dijo que reconocía que “quizá fuimos -nótese el plural- un poco cabroncetes, pero, bueno, éramos chavales y yo tampoco me quedé manca, ¿verdad?”. Y fue como si algo se rompiera dentro de mí, una cuerda muy tensa que me había tenido presa y que al fin, se había soltado. Ahí me di cuenta de que yo no necesitaba perdonar ni ser empática con alguien que nunca lo había sido conmigo y que hoy, más de diez años después, seguía sin serlo. Era esa persona quien necesitaba perdón, quien, al crecer, se había dado cuenta de que había sido un mierda y no le gustaba pensar eso de sí mismo aunque fuese verdad. Necesitaba que le perdonaran.

    “No” contesté. “No fue divertido y yo no me quedé manca, sólo me defendí. Ojalá lo hubiera hecho antes”. Se le cayó la sonrisa falsa y trató de quitar hierro, que si habían sido bromas, que si era un juego, que si… y no se lo permití. Con toda calma le hice saber que para mí no fue un juego, para mí era algo pavoroso y nunca tuvo la menor gracia. Le dije que me alegraba de haber saltado como lo hice porque quedó claro que era la única manera de que me dejaran en paz. Y que si ahora él lo sentía, si ahora se daba cuenta, era un poco tarde para ello.

    Vino buscando mi absolución y no se la di. Según muchas terapias, hice mal. Según mis tripas, hice magníficamente. Me sentí de maravilla, un peso inmenso que me quité. Yo no fui la mala por no perdonar, ellos fueron los malos por torturar a una niña un año menor que ellos durante meses y meses. No creo que sea saludable tener empatía con quien nunca la tuvo contigo, ni perdonar a alguien, después de que te hizo incluso fantasear con el suicidio, sólo porque lo pida y nada más.
    Hoy día me siento mucho mejor. Sé que no tengo la misma autoestima que una persona sana, que mi Impostor sigue ahí, insidioso, buscando el menor resquicio de cansancio o tropiezo para torturarme.

    Pero el ser consciente de quiénes fueron los verdaderos culpables en aquella situación y no exigirme a mí misma un perdón que no siento ni necesito, me ayudaron mucho, pues a raíz de aquello pude olvidar y construir. Desde entonces me recuerdo a mí misma que el perdón, a no ser que uno se llame Jesucristo, es voluntario, y sólo debes darlo si la persona hace por merecerlo y lo busca activamente, y sólo si tú mismo lo quieres dar. No porque sí.

    ¿Qué os parece?


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Sara
    Invitado


    Sara on #1181705

    Pues, efectivamente, el perdón es voluntario y obligatorio, y si uno no consigue perdonar, lo último que debería es sentirse mal por ello.

    Dicho esto, a menudo muchos psicólogos trabajan en el perdón por algo. Y no es por absolver al otro. Para nada. No tiene nada que ver con eso. Es porque lograr perdonar (que, repito, no es obligatorio ni cosa de buena o mala persona) es el último estadio de sanación. Si llegas ahí, es que realmente lo has superado y eres tu quien se libera de todo. Que repito, depende la persona o lo que pasó, quizá no se pueda, y ya. Pero, cualquier relato que cuente que logro el perdón, hablará de la paz que se siente. El perdón no busca la paz del otro, busca la paz propia

    Responder
    Sara
    Invitado


    Sara on #1181707

    *voluntario y NO obligatorio

    Responder
    Khun
    Invitado


    Khun on #1181710

    Mucho ánimo.

    Responder
    Adison
    Invitado


    Adison on #1181727

    Yo también sufrí bullying en los 90. Mis compañeros no me pegaban, me apartaban y rechazaban activamente, utilizaban cualquier excusa para humillarme y demás. Fue desde primaria a la eso. Acabe completamente anulada como persona. Deja muchísima huella y la intervención docente iba hacía mí: yo no me esforzaba lo suficiente por integrarme.

    Fue muy duro aquello y me dejó una huella en la autoestima que ha tardado más de una década en sanar y precisamente fue cuando gracias a un psicólogo comencé a permitirme sentirme enfadada con ello, sentir que fue injusto, sentir que despreciaba a aquellas personas. Cuando me permití sentir todo eso y mi psicólogo lo validó, me liberé y paradójicamente dejó de afectarme. Yo creo que lo traumático viene de que a nadie le importe tu dolor.

    Hace unos años me encontré con un chico que me hizo la vida imposible en 1 de eso y no sentí absolutamente nada, me daba igual, cuando en otros momentos y situaciones habría tenido ansiedad, lo sentí como un desconocido, alguien sin influencia alguna en mí. Me sentí por fin liberada del miedo.

    En otras terapias también intentaron que empatizase y perdonase a estas personas y lo peor es que yo decía que sí porque no quería vivir con ese temor y rencor y pensaba que era la manera. Pero emocionalmente nunca sucedía por más que quisiera, porque es que había pasos previos que no había hecho como validar mi dolor, nadie me había enseñado a poner en valor lo que yo sentía. Osea, tienes que empatizar con esas personas sin hacer el paso previo de abrazar y priorizar tu dolor, es retraumatizante.

    Una terapia no debe ser moralista, si tienes miedo o rencor es por algo lógico y esas emociones están bien, son el resultado de lo vivido.

    Responder
    Sara
    Invitado


    Sara on #1181788

    Obviamente, para poder llegar al perdón (si es que se puede llegar), antes necesitas permitirte toda la rabia y el enfado que quieres, y ser completamente validado, pues tienes toda «la razón» del mundo para sentir dolor, tristeza, rabia, rencor… y todo lo que sientas.

    Responder
    Carla
    Invitado


    Carla on #1181832

    Para perdonar, te tienen que pedir perdón. Esa persona NO te pidió perdón. Pedir perdón es reconocer la gravedad de los hechos, lo horrible que te portaste, y mostrar un arrepentimiento sincero. Por lo que cuentas, ese tío es un falso, le quitó importancia al asunto y aún pretendía que le siguieras el rollo. Qué asco me da ese tipo de gente. Bien hecho. Mucho ánimo, autora, eres muy valiente.

    Responder
    Cami
    Invitado


    Cami on #1181836

    Yo sufrí bullying en los años 2010 hasta 2019. Y es que era igual que en los 90, nadie hacia nada. Y a día de hoy nadie hace nada. Todo son cosas de niños, y la culpa es tuya si haces bullying, cuando la culpa es de los acosadores. Llamas a sus padres y sueltan tonterías de » cosas de niños», » imposible que el mío haga eso» o » te equivocas, seguro que lo malinterpretaste». Cuando la realidad es que son igual que sus hijos. Pero el colegio solo hace algo cuando la víctima reacciona, denuncia o se defiende, entonces ahí hacen algo, que suele ser culpar y aislar a la víctima. Y, como es el caso de Sandra Peña, que en paz descanse y ojalá reciba la justicia que merece, tus acosadores reciben protección y las victimas sufren o se quitan la vida porque no pueden más. Y hay profesores defendiendo el bullying o escudándose en » tenemos mucha burocracia», » no podemos estar pendientes de todos», » estamos sobrecargados» o » son muchos niños, no podemos manejarlos». Antes había más niños y los manejaban, y la burocracia la tenemos todos, así que no la usen de excusa. Y las otras dos no hablo porque termino de explotar. Y si, hiciste bien en poner tu orden, porque quienes debían de poner orden no lo hicieron, y haces bien en no perdonar, no todos queremos ni podemos perdonar tal injusticia, y menos cuando todos se han puesto al lado de los acosadores. Y nadie puede decirte que necesitas perdonar para avanzar, no van relacionados. Tus acosadores te deben una disculpa primero. Tú no tienes nada que perdonar. La vergüenza debe cambiar de bando ❤️‍🩹🫂

    Responder
    Sala
    Invitado


    Sala on #1182644

    No suelo escribir por éste medio, ni me siento identificado del todo con tigo, pero sí pienso que haces lo correcto en contra de una plantilla para terapias, creo que no todo se puede perdonar y es cierto que muchas veces hay que ponerse en extremis para cortar conductas incívicas, yo tú haría lo mismo y me alegro mucho que seas capaz de recuperarte de lo sufrido, que eso solamente lo sabes tú.
    No te sientas mal 💔 y mucho ánimo.

    Responder
    Agustina
    Invitado


    Agustina on #1182801

    De acuerdo con los últimos comentarios, no se perdona al aire, se perdona a quien te pide perdón, si quieres y puedes. Los psicólogos suelen hablar de conceptos que a base de repetirlos ponen de moda y no los comprenden ni ellos.
    Encima de tener que encargarte de rehacer tu vida después de un mal que te causaron, sólo falta que tengas que hacerte responsable del bienestar de quien te causó el mal.

    Responder
    Anónimo
    Invitado


    Anónimo on #1182944

    Es completamente aceptable que no lo perdones. Es justo lo que dices, el perdón lo necesitan los acosadores porque ahora de adultos saben que fueron una mierda de personas y se arrepienten. Pero la huella de la no aceptación y el acoso por parte del grupo está ahí y te marcará para siempre, te han hecho un daño irreversible y ni siquiera creo que sean conscientes de la gravedad ni que se arrepientan sinceramente. Yo también sufrí bulling y también me ha causado problemas de autoestima y condicionado la vida, por lo que te entiendo. Creo que hay situaciones y cosas que se pueden perdonar y otras que no. Yo tenía una muy buena amiga de la uni que me trató fatal, hizo una serie de cosas tan graves que nunca podré perdonarle, ni aunque se arrepintiese, arrastrase y se estuviera muriendo. Y no me considero rencorosa, yo las pequeñas ofensas las olvido y he perdonado muchas cosas. Pero sí no perdonaría a persona que fue una amiga, conmo narices voy a perdonar a la gentuza que me hizo bulling, que vivan ellos con su mierda que yo tengo que vivir con la mia. Sin más.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 11 entradas - de la 1 a la 11 (de un total de 11)
Respuesta a: ME HICIERON BULLYIN DE NIÑA Y NO PERDONO
Tu información: