Sois una pandilla de inmaduros proyectando vuestras frustraciones en vuestros hijos, porque no entiendo qué coño pintan vuestros regalos en casa de tus padres. Tendrían que ser los abuelos los que hicieran un regalo por cada niño, no los padres que trajesen los regalitos para competir estúpidamente y de paso educar a los niños en la nula tolerancia a la frustración y el egoísmo.
Todo mal.