Mi hermana se fue de casita rural, por qué ya la tenía pagada decía, el día que a mi madre la operaban de cáncer y le abrian las cabeza de lado a lado. No nos llevábamos muy allá de nunca pero desde ese día le tengo un odio infinito que te aseguro nada, absolutamente nada, va a hacer que desaparezca. Si llega a ser mi marido el que lo hace a casa no vuelve a entrar más que para coger sus maletas y largarse de vuelta a dónde le llevó el avión. Primero debió pensar que eras una exagerada o similar y que habías ido dos veces al hospital por gusto. Luego que te ibas a cabrear mucho y te dice que se arrepiente de haberse ido. Todo perfecto. Gran compañero de vida.