Las personas evolucionan, y las relaciones también.
Tuviste amistad con un chico cuando eráis niños, y esa amistad dejó de existir en la adolescencia.
Han pasado décadas y sigues enganchada a la idea de que él es tu amigo. Cuando durante más de 10 años te ha demostrado que él no está para ti.
No es solo que te hable de sus éxitos, es que pasa de tu cara.
Él no te considera amiga. Te ve como una tía un tanto pirada que le envía audios incómodos. Su gestión emocional es la de un champiñón.
Y tú sigues esperando una reacción suya. Que te conteste, que se disculpe, que pregunte dónde vives.
Sé que duele, pero tienes que pasar página y ser realista.
Suéltalo.