Buenas! Hoy vengo a contaros una historia de aprox 20 años de amistad que terminaron abruptamente. Espero no alargarme mucho.
Conocí a P en los scouts (yo tenía 12 años aprox y él uno más que yo). Enseguida nos hicimos buenos amigos. Nos contábamos las alegrías y nos aconsejábamos/escuchábamos/apoyábamos en las penas. Esta relación duró así hasta que empezamos la universidad, momento en el cual, progresivamente, empecé a notar que P ya solo me contaba alegrías pero nada de buscar mi apoyo en las penas.
Por ejemplo, me contaba que había sacado un 10 en una asignatura, pero claramente debía irle mal, en general, el resto, porque su carrera era de 3 años e iba por el 6 (y creo que nunca la acabó. Pero no estoy segura). Otro comportamiento muy significativo de contarme solo lo bueno, fue cuando cortó con una ex. Yo, por amigos comunes, sabía que él estaba triste. Le pregunté expresamente y no quiso contarme, ni desahogarse. Bueno, ok. Para mí la relación pasó a ser un poco la de una cheerlider. Yo solo estaba para los momentos triunfales, para «felicidades, P», «enhorabuena, P». .. Y a mí eso no me parece una amistad. Se lo dije y le hice ver que yo quería recuperar al amigo que tenía con 12 años. Pero él no parecía por la labor.
Por aquel entonces, todos los que lo habíamos conocido en la preadolescencia, notamos que se estaba volviendo un poco/bastante egoísta, era pesado charlar con él, todo lo que él hacía era importante y lo tuyo no… En esos tiempos se veía muy marcadamente que se desahogaba con amigOs, pero que sus amigAs no teníamos acceso a sus penas. Solo a sus triunfos. Y lo sé porque no soy la única a la que dejó de contarle problemas.
Además, en esa época él la cagó conmigo (una cagada de estas que son objetivas, que TODO EL MUNDO QUE CONOCE LO QUE PASÓ piensa que él hizo mal). Yo, por no discutir, no le dije que me dolió. Total, ya estábamos quedando, como mucho, una vez al año.
Llegamos al 2021 (no nos veíamos desde 2019. Pandemia mediante, hablamos súper poco por whatsapp). Ese año tuvimos un evento de una amiga común y yo sentía que, si no le decía que él la había cagado, me iba a sentir incómoda en el evento (que ya de por sí era ir para quedar bien con esa amiga, no por ganas reales. Pero eso da para otro post).
Total, que le mandé un audio recordándole su comportamiento y diciéndole que me había dolido. En mi cabeza ese audio iba a servir para que él me pidiera perdón y pudiéramos volver a ser… Lo que sea que fuéramos en aquel entonces (porque amigos ya no era. Para mí es importante saber que cuento con un amigo para las buenas y también para las malas. Nuestra relación en aquel momento ya no era así). Pero no recibí ninguna respuesta al audio.
En el evento de nuestra amiga común, P se hizo alguna foto conmigo y me estuvo mirando todo el rato como te mira un perrito que sabe que se ha portado mal. Pero no hablamos del tema. No era el momento, ni el lugar.
Finalizado el evento me bloqueó de whatsapp y, cuando le pedí explicaciones por otras redes, me dejaba en visto.
A día de hoy soy yo la que lo tiene bloqueado de todos lados. No creo que se le ocurra volver. Pero si algún día quiere algo de mí, va a tener que preguntarle a algún amigo común dónde vivo, y venir a verme a decirme lo que sea. Por redes no puede.
Me he esperado a escribir esto en un momento en el que ya casi no duele (casi. Porque si fuera cierto que no duele nada, probablemente no lo hubiera escrito. Algo queda)
Me pregunto: ¿por qué ese ghosting? Me han hecho ghosting más veces en mi vida. Pero este es el único ghosting de amistad. Desaparecer sin explicaciones siempre me parecerá cobarde y de no tener responsabilidad afectiva. Pero hacerlo tras tantos años de amistad, por muy deteriorada que estuviese… No lo entiendo.
