Cualquier acción que llevamos a cabo tiene sus consecuencias, buenas y malas, y toca aceptarlas todas juntas.
Tú has hecho una cosa (aprovechar los contactos de tu familia para conseguir un trabajo), y quieres quedarte con las consecuencias buenas (el puesto de trabajo) pero no con las malas (que los compañeros te consideren la enchufada). Lamento decirte que no funciona así, que es todo un pack, o lo tomas o lo dejas.
También me hace gracia que de repente te parezca que tus compañeros tienen que seguir los cauces protocolarios y pasar por RRHH cuando tú eres la primera que se ha saltado todo eso plantando tu CV directamente en la mesa del director. Quieres soplar y sorber a la vez, y claro, no se puede…