Es normal, es hormonal porque a todas nos pasa, aunque en mayor o menos medida dependiendo de la situación, nuestra personalidad, lo que consigamos descansar… Es el instinto de protección… A mí me daba pena comer boquerones porque ¿y si había alguna mamá que había dejado a sus hijos solos? ¿Algo más surrealista? Jajaja Y hasta las pelis disney me daban llantina pero de corazón encogido. Con el tiempo, el descanso, y que lo dejé en la guarde y eso me hizo tener que soltarlo y confiar, fue mejorando.