Me imagino que ya le habrás explicado lo que significan para ti los viajes.
Y habrás intentado tranquilizarla: no está sola, tus hermanos la visitan a diario, habláis por teléfono todos los días…
Qué límites puedes poner?
Siendo una persona mayor y de mentalidad cerrada, dejar de hablar con ella o de visitarla (por ejemplo) probablemente te haría sentir culpable.
Te aconsejo que aceptes que nunca va a entender tu necesidad de viajar y lo que los viajes te aportan.
Y que te cargues de paciencia.
Que pases de largo sus comentarios sobre el frío o el calor.