«No hay peor ciego que el que no quiere ver»… y por fin te diste cuenta que el chico NO quiere lo mismo que tú y seguir alargando esa agonía es malo para los dos. Con 30 puedes rehacer tu vida, al igual que con 40 o 100, cúrate las heridas y no busques relaciones que tengas que ir arrastrando a la otra persona hacia un destino que no quiere. Por algo ambas personas tienen que estar en la misma página y vosotros nunca lo estuvieseis.