Hola,
Estuve en tu misma situación y con todo el dolor de mi corazón, tuve que dejar a los gatos con el. Sabía que no los podía separar (uno era de mi expareja y el otro lo rescatamos juntos, por lo que lo criamos los dos). El último día antes de irme de casa me lo pasé entero llorando y abrazada a ellos, solo espero que entiendan que lo hice por su bien, anteponiendo su bienestar al mío, pero tú también tienes derecho a ser feliz, y vida solo tenemos una. No habrá día que no los eches de menos, pero por lo menos, tomaste la decisión correcta.
Un abrazo y ánimo