Te entiendo, en el embarazo hay una mezcla explosiva de cambios hormonales, físicos, mentales, emocionales y sociales… me ha pasado en mis dos embarazos. El primero, muy buscado. Cuando vimos el positivo pensamos que era un bioquímico (ya nos había pasado), a medida que el embarazo seguía, la mezcla de miedo a ilusionarme y perderlo, miedo al cambio, miedo a no ser buena madre… todo hizo que sintiera que todo el mundo estaba más feliz por el embarazo que yo.
Con el segundo embarazo, miedo a quitarle el privilegio a la mayor, miedo a no quererla tanto, miedo a la intensidad de la bimaternidad… hizo que no conectara con ella hasta el día que nació.