Yo voy camino de los 50 y nunca ni a mi ni a mis hermanos nos han tratado así. Alguna regañina por las travesuras sí que nos llevamos,pero nunca faltándonos al respeto ni a gritos. Jamás nos pusieron una mano encima. Las cosas se hablaban y solucionaban desde el respeto. En las familias de mi entorno se educaba igual que en la mía. Si que es verdad que en esa época no estaba mal visto pegar a los hijos, se consideraba algo «normal» en la educación, pero no te puedes escudar en la frase de «eran otros tiempos» porque aunque no estuviese mal visto, no estaba bien y no todo el mundo lo hacía. Si tu hija te está diciendo que hay cosas que le han dejado marcada, no le quites importancia y escúchala, porque no parece que seas muy buena madre…