¿Pero por qué decides tú, si no es tu madre? Ay, señor. Qué poca sangre debe de tener tu marido, que no solo decides tú lo que se hace con su madre sino que se lo tienes que «explicar» para que él lo «entienda». Espero que no te toque vivir una situación similar con tus propios padres. O que no te veas tú incapaz de valerte por ti misma y que tus hijos y nueras te traten como a un trapo. Es que una cosa es proponer algo equitativo, por ejemplo que cada hijo/familia contribuya en proporción a su sueldo y no ambos con la misma cantidad, y otra cosa es el post tan desagradable que acabas de escribir.