Buenas noches,
Tras leeros a todas las personas que habéis dedicado algo de tiempo a opinar, me gustaría agradecer en especial a aquellas que lo han hecho desde la honestidad y el respeto, sinceramente era lo que buscaba. Opiniones claras y directas, para sacar una conclusión, y poder encontrar un camino por el que atajar un futurible problema. En especial destaco la opinión de Patricia (#1206986), Anónima (#1207003), Ana (#1207092), Ladycat (#1207168), Mari 2.0 (#1207183) y Anónima (#1207218), por haber hecho que me cuestione mi postura desde el respeto y la honestidad, incluso expresando vuestra experiencia personal, algo que aunque sea desde el anonimato, ya dice mucho del nivel de empatia, y de las ganas de ayudarme. GRACIAS
Por otro lado, es de justicia expresar mi decepción por aquellos otros que se han basado en el anonimato para tratar el tema con frivolidad, poco tacto y en algunos casos buscando la ofensa (pensaba que era un foro mas colaborativo, no tan destructivo, una lastima). Saludo especial a las que venís del futuro con mi acta de divorcio, o al único tío que ha intervenido para decir que se cansa de leer 🤷🏻♂️ y que esto se resuelve follando 🤦🏻♂️ (así es normal que las pivas nos tengan por básicos…).
Pero quiero cerrar esta experiencia haciendo una reflexión con vosotros de lo que he podido leer en los comentarios más recientes, y de las lecciones aprendidas de vuestros consejos.
En el momento en que mi mujer dio a luz, estaba preparado para entender todas las necesidades derivadas del embarazo y posterior parto, entre ellas la seguridad y protección que solo le puede brindar su madre en situaciones desconocidas y novedosas para todos. De hecho me sentí un privilegiado cuando quiso que fuera yo quien asistiera al nacimiento junto con ella cuando redactamos juntos el plan de parto, y sabía que mi labor era llenarlo todo de algodones para que el proceso de la bienvenida de nuestra pequeña fuera lo más fácil posible (varios cursos de corresponsabilidad me educaron en eso, aunque la base ya venía de casa, mi madre se encargo de que mi hermana y yo asumieramos responsabilidades en el hogar, mientras mi madre y mi padre predicaban con el ejemplo sin distinción).
Antes de que naciera la pequeña, los debates sobre las frecuencias de visitas a una casa u otra (o de recibir visitas de una u otra familia, que también tiene su miga..) ya existían, algo ante lo que cedí tras su nacimiento por lo que entendia que era natural. Pero con el paso de los años la sitúacion paso a tornarse mas desiquilibrada en perjuicio de mis familiares (padre, madre, hermana y abuela…).
Desde mi etapa adulta siempre he tenido el temor de sufrir lo que sufrio mi padre con nosotros, que es un trato casi inexistente con mis abuelos paternos (gran parte motivado por desplantes graves a mi madre, y otra pequeña porque mi madre tiro mucho de mosotros hacia su entorno como medida defensiva, algo que no entendí hasta ser adolescente y me marcó cuando comprendí las consecuencias que tuvo sobre mi padre y la relación distante que hoy tenemos sus hijos con sus padres, es decir, mis abuelos paternos).
Voy a ser claro: NO QUIERO QUE ESO LE PASE A MI HIJA CON NINGUNO DE SUS ABUEL@S.
Ninguno supone ningún peligro para mi hija, amb@s han respetado cada una de las decisiones que hemos tomado (vamos, prudencia máxima con el tema 0 pantallas, 0 azúcar, BLW, pro-lecturas, lo único que fallan ambas partes es en tema regalos navideños y cumpleaños, pero es un melón que mejor no abrir…😂, y que mi mujer y yo ya tenenos planificado como resolver 😉).
El tema que más desespera a mi mujer sobre la intensidad de mi madre es la frecuencia con que quiere venir a ver a la niña (mi suegra es mucho más comedida con ello, y lo agradecemos), pero la forma de ser de mi madre con los crios (y con su nieta es el súmun) y los hábitos tradicionales de mis familiares de estar siempre juntos, le han generado una necesidad superior a ella. Por supuesto que le corto a mi madre delante de mi mujer cuando ha hecho un comentario desafortunado relacionado con la pequeña, ejemplo: algun regalo que ha querido hacerle, que no encajaba con nuestro criterio de regalos que queremos en casa, y se explica tranquilamente (pero vamos, igual que he cortado a mi suegra cuando ha intentado suplirme en cambiar un pañal o hacerle la coleta a la enana porque no soy «mañoso», y ahora soy el puto amo de las gomas del pelo y coletas dobles, y no me ha pasado nada.
Cuando digo que soluciono aspectos en privado con mi madre me refiero básicamente a estas insistencias sobre venir, o tratar de incluirse en planes de mi familia por estar con la niña (obviamente habrá más asuntos que incomodan a mi mujer de mi madre, pero este es el más polémico). Y he tomado cartas en el asunto (hoy mismo he tenido un episodio que ha sido entendido por mi madre, con tristeza, eso si), con una labor educativa y paciente, a veces con palabras mayores y otras con menores, recibiendo la comprensión de mi madre (obviamente con tristeza). Pero la labor educativa ha hecho sus efectos y son muy pocas las veces que lo plantea, pues está dando sus frutos, y porque también sabe que puede generarme discusiones con mi mujer, por lo que controla las propuestas de visita para no liarmela.
Sin embargo, no creo que sea justo que mi madre, ahora que la niña tiene más edad, perciba un desequilibrio en los encuentros con la niña de una parte respecto a la otra, y tenga que conformarse con ello o hacer malabares para acercarse un poco a un ritmo de visita desigual por disfrutar se su nieta. Lamento no estar de acuerdo con que la madre tiene más derecho siempre por ser la madre, extensible a los abuelos maternos. Eso es desigualdad (insisto, en etapas más avanzadas de la niña, e insisto también en que no hay abuelos problemáticos que justifiquen un distanciamiento).
Y me pilla en medio…por supuesto que estoy en el deber de mediar con ello: amo a mi mujer, y quiero a mi madre, y tanto mi hija (aunque aún ella no lo sabe, como me pasó a mi) como yo, necesitamos que se lleven bien y se alcance un equilibrio para que todos seamos felices.
Ahora bien, he de ser honesto y llevarme una lección aprendida de este debate, y es que no todos podéis estar equivocados cuando decís que una madre necesita ciertos privilegios por cambios derivados del parto, y creo que por nuestro bien y felicidad mutua tendré que mantener esta cesión a su favor, aunque comentaremos la forma de hacer para que ese desequilibrio o desigualdad sea un poquito menos desigual en adelante.
Mil gracias de nuevo a todos los aportes y consejos.
Un saludo
Sergio