Pues yo creo que todo esto se está yendo de las manos. Para mí, prohibirles bollería a los niños y que lo vean como una imposición hace el efecto totalmente contrario. Lo que harán es crecer con una mala relación con la comida y comerán esa bollería a escondidas. Lo que hay que hacer es enseñarles que hay que comer de todo y que no se acaba el mundo si un día puntual les apetece un bocadillo de nocilla en vez de una manzana. Te lo dice una que creció con una madre extremadamente restrictiva. Yo no probé la nocilla hasta que tuve unos 10 años y fue en casa de una amiga. Eso hizo que desarrollase un TCA como una casa y terminase dándome atracones de bollería y después vomitando porque me sentía culpable. Estamos creando una sociedad enferma y trastornada.