La vida es lo más valioso que tenemos pero hay que luchar por vivirla.
Nadie, ni el estado, ni la familia, ni nadie, va a garantizarte una vida feliz. Tienes que ser tú el que luche por ello.
Algunas personas salen victoriosas de esa lucha, y otras salen derrotadas. Es duro, pero el que crea que la «ley de la selva» ya no aplica en las sociedades modernas, que se lo repiense. Solamente se han cambiado las formas de competir, y perdedores habrá siempre.