Ni de coña. Para reír, pasarlo bien, sexo, lo que quieras, pero tener como socio en la vida a un tío que con casi 40 palos no sabe lo que es dar un palo al agua, ni de coña. De repente lo siento pero no tenemos nada en común. Ya no es solamente el hecho de la independencia económica, es que no haber trabajado jamás implica no tener aspiraciones, ser un vago, un parásito, me parece un turn donwn super gordo. Además de no tener ni idea de miles de situaciones en la vida no sé, no me sentiría a gusto contándole que el jefe se ha puesto tonto con no se qué, algo sobre un proyecto que me hace ilusión, o alguna situación difícil, total para qué, no tendría ni idea de lo que le estoy hablando, es como si se lo cuentas a tu sobrino de 15 años. Que se lo quede su madre.
A saber en cuántas cosas más no te ha sido sincero…