Pues me sabe mal por Pepe. Sólo fue un comentario que pretendía ser amable, sin ninguna mala intención.
Con lo fácil que es sonreír, decir «no, eso son los polvorones de las navidades pasadas» y cambiar de tema. Hay gente que lleva un palo metido en el culo todo el día y se ve que no se lo quita ni para dormir.