Tu amiga está conociéndose, aceptándose y perdonándose a si misma.
Y seguramente ahora se está reprimiendo menos para decir o hacer barrabasadas. En estos casos siempre se le aconseja a la familia, a los amigos, a los compañeros de trabajo que tengan paciencia con las personas neurodivergentes, pero llega un punto en que sus actitudes, comportamientos o lo que dicen termina afectando a las personas de su entorno, que también tienen derecho a quejarse y a que les tengan consideración. Si has llegado a este punto, te hace sentir mal y te está afectando en tu día a día, tus momentos de ocio, tu paz mental, tú tranquilidad emocional puedes poner distancia. No relacionarte con ella o disminuir paulatinamente las veces que coincides con ella. Poda ese árbol.