Dejar que los hijos se despeñen no lleva asociado dejarles de hablar porque no cumplen tu voluntad.
De verdad, que entiendo tu preocupación, y seguramente tienes razón en tus reclamos, pero una vez que lo has hablado y te ha dicho que no por activa y por pasiva, te toca ver, oír y callar… aunque te lleven los demonios.
Son sus decisiones y si de verdad está equivocado, ya le tocará apechugar, y entonces tú decidirás si estás ahí para recoger los pedazos… pero empecinarte, erre que erre, en que está equivocado y tiene que hacer lo que tú digas, solo te lleva a que te quedes sin hijo.