Pues te entiendo perfectamente porque me pasa exactamente lo mismo pero yo, en su día, se lo intenté explicar de buenas maneras a mi marido y, en vez de entenderlo, se lo tomó a mal. Él es demasiado apegado a su familia y mí me agobia tener que ir todos los domingos a pasar el día en casa de sus padres (porque no es solo ir a comer sino a pasar el día). Y la cosa ha ido a peor desde que tuvimos a nuestros hijos porque ahora, con la excusa de que los niños vean a los abuelos y de que jueguen con los primos, ya me quiere meter en casa de sus padres con los niños todas las tardes cuando los recojo del comedor del cole.