El problema es tu marido.
Ni caso a las que dicen que te molesta la niña por existir y que te casaste con el pack completo. Aunque sí les doy razón con que te casaste con el pack completo, es decir, te casaste con tu marido y ya debías de saber que en la casa no hacía nada.
No eres la madre pero sí vives ahí. Lamentablemente estás cuidado de dos adolescentes, solo que uno tiene canas.
Habla con tu marido y dile que a partir de la próxima semana va a haber normas y tareas en la casa. En un folio escriben las cosas que hay que hacer y a quién le toca hacerlas. Todos participan. A lo mejor la hija no va a hacer de comer a diario, pero sí se va a encargar de recoger su habitación, lavar la loza, no poner el volumen del videojuego muy alto, e incluso limitar las horas de juego estableciendo un horario. Está en la casa y merece descansar, claro que sí, pero no todo el día enganchada al tv.
El problema es tu marido, que estás viendo una faceta suya que no te gusta. Le resulta suuuuper cómodo tenerte de chacha para él y para la niña. Él tampoco ejerce de padre, simplemente le da entretenimientos a la niña y así no se tiene que implicar.
Lo más normal es que te plantees el divorcio, ¿quién va a querer un marido así?
Me encantaría decirte tranquilamente «Déjalo», pero no es tan sencillo. Sobre todo por el tema de la casa, aunque de todo se sale.
Cuéntanos qué pasa.
Un beso.