Pues yo sí que hablaría con los vecinos. De buenas manera y de buen rollo, por supuesto, porque la nota que te han dejado es así: educada y amable. Y les preguntaría lo que indicas: que siendo los niños como son, qué días y horas creen ellos que son adecuadas para que los niños se comporten como niños en su casa. A ver qué dicen. De buen rollo.