Puede parecer una chorrada, pero hace tiempo descubrí que a mí el deporte es algo que me ayuda a canalizar mucho mejor las emociones.
Salir a correr es algo que sólo depende de mí, en lo que puedo desarrollarme a mi ritmo sin depender de nadie en absoluto. Es un rato que me dedico únicamente a mí, a cuidarme, a dejar todo lo demás fuera y pensar sólo en la respiración y los pasos. Y es algo muy terapéutico porque además te hace soltar la tensión acumulada, tú cuerpo segrega endorfinas, es gratis y te ayuda a sentir que tienes el control sobre algo que nadie puede impedirte desarrollar.
En lugar de correr puede ser cualquier otro ejercicio que te desgaste y se coma la mala leche.
Igual al principio te da pereza, pero no te boicotees y date la oportunidad de probarlo, porque puede venirte bien no sólo para salvar tu relación, sino para tu autoestima.