La actitud de tu madre es muy egoísta. Tengo 30 años, mi marido 47 y mi única hija 6. Tras dos abortos espontáneos,estoy de nuevo embarazada y hace poco más de 15 días supimos que mi niña tiene SD. A nosotros no nos informaron de nada más que de que podíamos abortar o continuar. Con los días hemos sabido que además del down, tiene un ductus venoso que le está afectando al corazón y al cerebro. Si bien es cierto que al principio yo me negaba a pensar en una interrupción voluntaria, he tenido que valorar todo: la salud que puede tener cuando nazca si es que llega a ocurrir y si es que logra vivir, la calidad de vida que le voy a poder dar en los años que me quedan de vida (estimulación temprana, residencias, inserción…) y lo más importante, que el día que yo me muera, mi hija tendría su vida atada por completo. Jamás he dudado de que mi hija querría a su hermana y la ayudaría en todo, pero ella no merece pagar el precio de un “egoísmo” por mi parte. Es duro y frío, pero hay que pensar en todo en futuro que se pueda y que sea previsible y lo que no nos guste, intentar cambiarlo de antemano. Tú madre fue muy egoísta con su decisión y tú no mereces vivir la vida que ella ha decidido tener, tienes que vivir la tuya.