Háblalo. Lo primero analiza qué harías si la conversación te lleva a «cuernos». Afrontarlo y luego no saberlo gestionar puede no ser bueno.
¿Que haría yo?
Me haría la tonter un tiempo. El suficiente para recopilar más información. Ya sé que no se debe mirar el móvil, pero yo iría fijándome en la contraseña o en el patrón. Un día, lo cojes con excusa y lo miras, pero ese día debes estar preparada.
Mejor si ya estás dispuesta a dejarlo, sufrirás la mitad.
Experiencia propia