Te entiendo perfectamente, yo también me pase así un tiempo. Tenía la obsesión de que estaba enferma e iba a morir, que no iba a llegar viva a Navidades. Esto paso hace un año ya. Me tocaba e iba al médico de forma compulsiva, me daba ansiedad salir de casa (me mareaba, tenía ganas de vomitar…) Al final me obligué a mi misma a salir de casa, me apunté a un curso y aunque el primer día fue horrible, todo me daba vueltas, con el paso de los días se me pasó y ya no he vuelto a pensar en ello hasta hace unas semanas que volvió esporádicamente la ralladura de la muerte. Quizá, a parte de la terapia, ocuparte en algo sirva. Es lo que me sirvió a mi! Espero que te recuperes!