A ver, está claro que cada cual llora por lo que quiere o le nace. Por ejemplo, con según que películas, lecturas, música incluso, (hasta con vídeos de perritos, vamos a ser sinceras…) yo misma me pego unas lloreras descomunales, que cualquiera que me vea puede creer que se me ha muerto alguien y me acabo de enterar. Hasta ahí bien, cada cual tiene su sensibilidad. PERO no puedo esperar que mi pareja al verme llorar por semejantes chorradas (porque sí, es llorar sin motivos reales) venga a acunarme y a ser «empático» conmigo porque «claro, es que estoy llorando». Está muy bien la empatía, pero lo del buenismo y exigirlo es pasarse un poquito. Reírse de las situaciones que para nada son de una gravedad irreparable no es malo, hay que tener sentido del humor también.