Hola! Aquí señora de 42 años que se ha hecho 4 tatuajes a partir de los 30 y pico: Uno en cada tobillo (grandes) y dos frases en élfico a lo largo de los antebrazos (me los hice hace 15 días). Trabajo en una oficina del Gobierno, así que sitio más formal, oficial y clásico no hay. Es verdad que no tenemos un código de vestimenta, o de apariencia, escrito, pero también es verdad que la imagen es importante en un mundo en que tú transmites con tu imagen parte de los valores que representa la institución. No verás pelos de colores raros ni piercings (más que algún pendiente de más en alguna oreja) ni tatuajes visibles por aquí. Los de los tobillos no son problemáticos porque incluso en verano llevo pantalones largos (finitos), porque el aire acondicionado no permite las falditas (ni me gustan). En cuanto a los de los antebrazos, ahora en invierno tampoco es problema. En verano pienso llevarlos al aire en la oficina pero taparlos con alguna chaquetita megafina si tengo que acompañar a personalidades a actos públicos o a otros lugares de gobierno.
Defiendo los tatuajes y la propia imagen, como habrás visto, pero es cierto que sí, que te vas a encontrar lugares, personas y trabajos donde te pondrán pegas por eso mismo, porque la imagen transmite unos valores de la institución o empresa en la que trabajas (más clásicos o más modernos). Por eso yo me lo pensé mucho y tardé años en decidirme.
Entiendo que en la sanidad no deberías tener problemas, porque ahí la imagen no cuenta tanto. Todo va por oposiciones o concursos que no valoran la imagen. Además, en tu caso, igual suscitarían menos preguntas los tatuajes que las heridas de autolesión. Yo me tatuaría.