Yo entiendo que es asunto suyo, pero aún así si quieres hablar con ella debería ser una conversación amable, desde el cariño, y una vez que lo hayas hablado una vez y le hayas ofrecido tu apoyo, ya está. Ella tiene la última decisión y no se puede sentir presionada, pero a lo mejor su mala alimentación deriva de problemas personales (como me ha pasado a mí) y sentir que tiene apoyo puede ayudarle a cambiar hábitos. El tacto y la comprensión son básicos,es su cuerpo y no se puede sentir mal por ello.