Yo casi siempre compro marcas que NO son blancas y para no morir arruinada, lo que suelo hacer es tirarme a las ofertas.
Cada semana/dos semanas cojo los folletos de publicidad de los supermercados y voy comparando dónde es más barato lo que necesito. Además de tirar de vales de descuentos (por internet encuentras) y de vales de ahorro que dan en algunos supermercados.
De esta forma muchas veces el producto que no es marca blanca me sale más barato que el que si lo es.