Yo le daría de otra oportunidad, a mí me pasó cuando estaba embarazada, la ginecóloga la primera vez fue muy borde pero la segunda fue un encanto. Tambien es que hay gente más seca de lo normal, y si vas nerviosa se te hace más difícil tratar con alguien así. Si vuelves y sigues sin estar agusto, cámbiate de médico.