Mejor amiga y novio, juntos, sentáis a la chica en cuestión y con todo el amor que tengáis le decís lo que has escrito aquí: que no puede ser, que es un abuso de confianza total. Que entendéis que un embarazo no es el estado ideal de un cuerpo, pero que se le está yendo de las manos y que así no podréis aguantar a su lado mucho más.
Si os quiere, fenomenal. Que no, ya verás qué risa cuando tenga que hacer todo eso cargando con un niño berreando. Ya verás.