Muy fácil, como el matrimonio canónico no se ha consumado vete al tribunal de La Rota o al de Roma. Te pedirán una prueba testimonial o un informe ginecológico que acredite tu virginidad vaginal. Siendo los dos creyentes y practicantes tu marido o querrá la disolución del sagrado vínculo o te fornicará para concebir un vástago. Curiosamente si tu marido es estéril te anularán el sacramento pero si es impotente no.