Entiendo lo que dices. La cuestión es que se intenta compensar la falta de tiempo con cosas materiales y eso crea personas infelices y frustradas, porque en vez de tener cariño y tiempo con las personas que quieren, tienen cosas.
La variedad de extraescolares está genial para que cada persona desarrolle su potencial y haga lo que realmente le guste (que hay quien le guste el patinaje, el motociclismo,el clarinete…), pero muchos lo ven como una extensión de la escuela y después de horas y horas de clase, aún tienen más clases. Y si queda algo de tiempo ya hacen algo que les guste.
Y las celebraciones, pues es que si contratas un parque de bolas o cualquier otra cosa así, con monitores, pues no tienes que hacer nada, pagas y te desentiendes.
Es triste, porque al final ni cuando hay tiempo se pasa con los niños y claro, normal que vayan como alma en pena, van agotados y faltos de lo que necesitan