Muchísimas gracias a todas por dedicar vuestro tiempo a responderme. Por supuesto que quiero que mi hijo siga teniendo trato con su padre, el máximo posible.
Tan sólo quiero apuntar dos detalles. Cuando el niño nació él se implicó muchísimo, era un gran padre. Conforme se manifestó su enfermedad su volviéndose ostil hacia él, insultos, voces, castigos exagerados… Desde que le planteé el divorcio ha dado un giro de 180 grados. Es el padre perfecto, y lo digo en serio.
Mi miedo es si seguirá igual o cambiará cuando yo no esté cerca. Si esa chica sabrá ayudarle en todo lo que mi hijo necesita.
Me divorcio para que ambos seamos felices, pero me queda el resquemor del tema del niño.
Nuevamente mil gracias a todas, no hay comentarios buenos ni malos, son opiniones diferentes y las necesitaba