Lo que planteas es que tu amiga se ha cogido una rabieta porque no ha querido ver lo que TÚ ves del novio de ella, cuando ella te ha estado avisando tranquilamente cosas de tu novio que TÚ tampoco quieres ver.
Se lo has contado no por ser buena amiga, sino por rabia. Porque has explotado ya por contarte cosas de tu novio cuando tú consideras que el de ella es «peor».
En el fondo sabes que el tuyo es igual.
En el fondo sabes que tu amiga tiene razón y que no pasa nada.
Eso de ver a las personas con «nuestros propios ojos», no funciona. Sino, dejarías que tu amiga se llevara el tortazo de realidad y no le contrarias nada de su novio, ¿no?
Ella sólo te está previniendo de cosas negativas que ve porque es más fácil verlo en las relaciones ajenas que en la nuestra.
Ahora bien… Tú decides. O pedirle perdón a tu amiga y quedar chachipiruli y aceptar que ambas tienen razón, en la medida, o ir de listilla pensando que eres la única que puede hacer juicios sobre las relaciones ajenas salvando a las amigas. Cuando es tu propia amiga la que también ha intentado protegerte.