Vamos a ver que estoy leyendo algunos comentarios que son como para prender fuego al mundo…
Algo que tiene que quedar claro es que en un divorcio los únicos derechos que tienen que tenerse en cuenta no son ni los del padre, ni los de la madre, son los del menor. Y el menor tiene derecho a vivir y pasar tiempo tanto con su padre como con su madre.
La custodia compartida debe ser siempre la opción preferente y por suerte los jueces empiezan a considerarla como tal. Si las circunstancias de uno o ambos progenitores impiden que la custodia compartida pueda llevarse a cabo sin mayores inconvenientes para el menor (como pueden ser que los progenitores vivan lejos el uno del otro o que sus trabajos les impidan hacerse cargo de ellos debidamente), puede pensarse en otra opción como pueda ser la custodia exclusiva (materna o paterna, ojo).
En este caso concreto, el padre parece que admite que no tiene el tiempo suficiente como para llevar a cabo una compartida adecuada y acepta una exclusiva materna. Eso está bien, yo tuve que hacer lo mismo aunque por un motivo distinto y os aseguro que es muy duro, pero no deja de ser una cuestión de responsabilidad. Pero, ¿por qué no va a ser procedente una cláusula que diga que si algún día sus circunstancias cambian y puede dedicarse al menor adecuadamente se modifique la custodia? Esa sería de hecho la situación ideal para el niño, ¿no?
En lo que respecta a otras consideraciones como si el padre será capaz de cuidar bien al niño o si lo dejará con su novia, cuya, al parecer, única cualidad es estar buena (?)… Bueno, si lo hace mejor o peor es algo que no eres quién para juzgar y lo único que puedes hacer es tratar de ayudarle a ser el mejor padre posible con comprensión, ánimos y consejos amistosos y en cualquier caso no eres nadie para decidir con quién deja al niño o deja de dejarle. Si en el futuro piensas que su forma de actuar perjudica realmente al niño, denúncialo y que decida un juez, pero vamos, muy, muy mal tendría que hacerlo.
Sergi.