Los hombres son portadores de muchas enfermedades de transmisión sexual de las que ellos no tienen síntomas. Muchas, además, causan la muerte (a las mujeres). Evita Perón, por ejemplo, murió de una que le contagió el marido.
Si el tío, con tanta experiencia que tiene, ha mojado el churro desnudo en tantos chirris, el mío no lo roza ni con condón. Te lo digo ya.