Yo pensaba que no quería a mis primeras parejas porque me decían que, cuando amas a alguien, quieres estar con esa persona a todas horas, vivir con ella, casarte, tener hijos… Y yo pensando que entonces no era amor ni leches porque siempre he sido muy independiente. Pero cuando llegó mi actual pareja, supe que no quería casarme con él, ni tener hijos (ni con él ni con nadie, claro), y que si puedo prefiero vivir sola, y que si no nos vemos todos los días pues mejor, necesitamos nuestro tiempo para nosotros mismos. Y sin embargo, sé que estoy enamorada de él. A nuestra manera, con una relación que se ajusta a nuestras necesidades y no nosotros ajustándonos a lo convencional.