Al principio de las relaciones es todo maravilloso.
La llegada de un bebé lo cambia todo. El mundo gira alrededor de él. Biberones, pañales, sueño, un gasto importante de dinero, menos salidas, menos sexo… Y cuando va creciendo, colegios, extraescolares, rutinas…
Yo conocí al padre de mi hija con 29 y tuve a mi hija con 34. Nos separamos a los 3 años, con cuernos, aburrimiento y muchos problemas.
Hay que estar muy seguro antes de dar ese paso tan importante. Está claro que cada pareja es diferente, simplemente, pensarlo bien y suerte en lo que decidais, es toda una aventura! Un beso!