Deja de pensar en él un momento y piensa sólo en ti. Imagínate que no le conocieras y te ofrecieran la posibilidad de irte allí a estudiar. Te irías? Si la respuesta es si, ya sabes que hacer, ya que hay más cosas que te atraen de ese destino. Ahora, si la respuesta es un no, lo siento, pero yo me quedaba aquí.