-Una familia no es una empresa: padres que tienen hijos (a voluntad) pero que les pasan «factura» el día mañana («jamás me pagarás lo que hemos hecho por ti», «encima que te mantenemos», etc.
-«Todo eso que todos tenemos que hacer»: los hijos no son cuidadores a tiempo completo de todos los familiares (existen asociaciones para mayores, los de asuntos sociales, cuidadores, etc).
-En este tipo de familias se mandan mensajes contradictorios: respecto a lo que dice Belén, ¿cómo vas a pagar un coche si no quieren que tengas un sueldo? ¿los coches se pagan solos (y el seguro, rodaje, mantenimiento, etc)?
– «que no puede pagar a un empleado»: es SU problema. Además ¿de dónde sacará el dinero para pagarle los gastos del coche al INÚTIL de tu hermano (digo inútil, porque hay caracoles en el campo que tienen más iniciativa)?
– «Suspendí selectividad, porque tuve un 0 en un examen, y mi madre sentía tanta vergüenza que dejó de hablarme ese verano»: ¿en qué lugar del Código Penal o Civil aparece que eso es un CRIMEN? Igual me he perdido algo y tengo que volver a la facultad a reciclarme. Tu madre se enfada y no respira. Edad mental: 5 años.
-«Cada vez que lo intento, mi madre viene a decirme que ella necesita ayuda en su negocio», boicot. Necesita atraparte en su «tela de araña» y que seas su sirvienta. Teme perder el control sobre quien considera una propiedad (cosificación).
– «todavía me siguen «manteniendo» ellos»: les obliga la legislación. Es lo que tiene tener hijos (en tu caso, no eres una hija parásita. En el caso de tu hermano, sí). Si no los mantienen cuando no tienen trabajo estable (y en tu caso, demuestras ser responsable) a este tipo de padres los espabila un juez. Y un psicólogo y psiquiatra forense, también.
-«y que sé que estoy gorda (Otra de las obsesiones de mi madre)»: ¿y?, habría que verla a ella. Y si no está gorda, seguro que tiene algo que la atormenta (sus canas, su piel, sus conflictos no resueltos, falta de vida sexual, problemas con su madre que paga contigo). Las madres atacan a las hijas por lo más fácil y evidente: la apariencia. No atacan a la personalidad (algo más profundo) porque muchas ni conocen realmente a sus hijas (aunque crean conocer sus debilidades) y las ven como rivales.
– Tu padre está demasiado cómodo sin implicarse (como si están divorciados, que criar a los hijos es cosa de dos). Típico padre ausente que se refugia en el trabajo porque, en el fondo, no soporta a tu madre.
-«que no tengo un gran círculo de amigas»: los que tienen amigos y presumen de ello, tendrían que analizar quiénes son realmente amigos y quiénes son conocidos para rellenar su círculo social. A veces está más solo quien se cree acompañado (y luego no le hacen ni caso). Si no tienes amistades, ya las tendrás. Ahora eres un blanco fácil para atraer malas amistades (gente aprovechada que coincide con el perfil de tus familiares). Es como quien tiene de novio a un maltratador que repite los patrones de sus padres (o que tuvo una madre sumisa y consintió ese tipo de trato, que transmite a la hija) y que, aún así, se siente atraída por él. Con las amistades pasaría igual. Primero necesitas recuperarte de todo eso.
Qué asco me da tu familia, que parecen de la época de Franco. Que los hijos no son cabezas de ganado para que trabajen la tierra con el arado (mentalidad labrega y arcaica de familias con una educación emocional pésima).