Por lo que cuentas, parece que hace poco de todo esto. Yo sinceramente creo que esos «mini-enamoramientos» aún estando en pareja los hemos tenido tod@s en algún momento (por mucho que el ejército de las guardianas de la moral aquí te vayan a decir que no). Si es sólo la tontería de pensar «ay qué mono» y a ti te da vidilla, déjalo pasar y no te fustigues, que seguro que igual que vino se irá. Si con el tiempo te pillas, descubres que la cosa es correspondida y/o realmente descubres que prefieres estar con este chico antes que con tu novio, entonces ya te planteas dejarle. Pero de momento no creo que sea necesario.