Yo sé lo que es eso y bastante peor. Sé que mi madre me quiere, pero no soy la hija favorita. Ese es mi hermano, un viva la vida y un impresentable. Mi madre solo piensa en sus necesidades y nunca se le ocurre pensar que yo pueda tener necesidades también. Hace poco llegué a la conclusión de que tengo dos opciones: quererla y tolerarla así o mandarla a la porra. Por ahora he decidido tolerarla así, pero tengo muy claro que si en lugar de ser mi madre, fuese otra persona, ya la habría sacado de mi vida.