A mí no me parece para tanto, la verdad. Pero veo que tú si le das muchísima importancia al evento que en el fondo es una celebración, una reunión con familia y amigos. Tú quieres que todo sea perfecto y como tú quieras, eso sería en tu mundo perfecto. Por desgracia vivimos en la vida real, donde cada cual hace lo que le da la gana y la familia pues es la familia. Le retiras la invitación a tu cuñado, le montas un pollo en el bautizo, echas a la «novia», te pones en contacto con la «novia» y le dices que no venga… Lo que sea. O pones un cubierto más para la chica, imagino que ya estará incómoda presentándose en un bautizo como para también no sentirse deseada en ese lugar. Olvidarte del cuñado y disfrutar de ese día especial con tu hija, tu familia y tus amigos.