Dile lo que nos has dicho a nosotras.
Pídele perdón por tu reacción, que no fue quizá la que tu hija esepraba. Que te pilló en shock porque no te lo esperabas (porque a veces los padres cometemos el error de pensar que conocemos a los hijos del todo y cuando algo no nos encaja nos sorprende). Pero que no te parece mal, ni bien. Es que no te tiene que parecer. Pídele perdón por haberle hecho creer que la juzgadas o no la aceptabas. Déjale claro que tiene el derecho a querer a quien sea o lo que sea. Que te da igual si de la mano va con un chico, una chica, un plátano o una piña. Que lo único que quieres es que sea feliz y que valoras muchísimo (en serio, valóralo muchísimo) que te lo contará (no todo el mundo lo hace) y que te alegras de que te lo haya dicho porque eso significa que confía en ti y espera de tu que respetes ese aspecto de su vida. Dile que lo respetas, que la quieres sea bisexual, asexual o le gusten las pegatinas de Pokémon.
Que te haya contado eso TAN SUMAMENTE importante es para aplaudir a tu hija. Que debería ser la norma, o que no tuviera ni que contarlo porque qué más da con quién se bese mientras sea feliz. Pero a día de hoy parece que hay que decirlo porque si no en el pensamiento heteronormativo tan extendido no os encaja. Lo ha dicho y eso demuestra que le importa tu opinión, que ha estado rumiando la idea de decírtelo durante un tiempo, quizá hasta haya sufrido y llorado por ello, por el «qué pensará mi madré», «qué dirá». Por eso eligió empezar el año abriéndose a ti. Para ella es algo importante (normal) y tú eres importante para ella. Pídele perdón, explícale todo tal y como nos lo has explicado. Pídele perdón y dile que estás dispuesta a seguir teniendo esa relación de confianza para que ella te cuente lo que le gusta, lo que no o lo que sea. Y que no tiene que esperar a un 1 de enero para hacerlo, que cualquiera de los 365 días del año puede confiar en ti.
Creo que sí te abres, y le explicas todo así no habrá problema. a veces los adultos la cagan, tiene que aprenderlo. A veces los adolescentes piensan y piensan las cosas porque todo es un mundo (y normal, porque para ellos esas cosas son un mundo) pero los adultos ya no pensamos tanto ni rumiamos tanto las cosas así que a veces reaccionamos raro.
Cuéntanos cómo acaba la historia, y darnos un final feliz.
No sé cómo de unida estás a tu hija y si sus luchas también son la tuya. Pero quizá le haría ilusión que en la próxima manifestación del orgullo LGTB la acompañases. O que llevases un pin con su bandera, porque tener una hija que pertenece a un colectivo discriminado y que sufre día a día no es algo triste ni mucho menos, sino algo por lo que luchar con y por ella. Quizá puedes contarle si tú tuviste alguna vez dudas o experiencias o… Que vea totalmente que no tienes prejuicio por ello. Si quieres saber más sobre LGTBQ puedes leer LGTBQ para principiantes, ver en Youtube canales como los de Tigrillo, Elsa Ruiz…
Todo estas ideas quizá deberías consultarselas antes de tomar cualquier decisión, la adolescencia es una etapa en la que los sentimientos son muy explosivos y si quieres ser partícipe de su lucha, coméntale a ver qué le parece.
Un saludo y ojalá nos cuentes que todo sale bien
Nilly