Habría que escuchar la versión de tus padres, pero pareces una persona muy mesurada y ponderada, que sabes ponerte tanto en su piel como defender tu punto de vista, así que tiendo a darte credibilidad.
Creo que tus padres son, por edad y quizás por cultura, de otra generación. Como dices, de la generación que los hijos ( y me atrevo a decir que, especialmente, las hijas) debían cuidar de los padres hasta la muerte y, sino, eran unos desgraciados y unos egoístas. Y venga generaciones, sobre todo de mujeres, dejando sus vidas en el limbo y limitándose a hacer de cuidadoras toda su existencia. Pero eso lo combinan con una exigencia muy «moderna», como es que trabajes y así les pagues gastos.
Parece que hacen pésimas elecciones económicas y acabáis pagando todos por ellas. Seguro que piensan que no hay otra forma de llevar las cosas y, por tanto, siguiendo con su lógica anterior, su hija ha de estar ahí sufragándoles los gastos. Que no digo que no haya que ayudar a los padres en necesidad, OBVIAMENTE, pero no a despilfarrar, que es lo que hacen los tuyos.
En suma, hay un abismo generacional y cultural entre vosotros, mezclados con muchos problemas entre ellos. No los vas a cambiar, esto asúmelo. No hay ningún escenario en que un día se levanten y, de repente, te digan «sí, cariño, dale con tu vida. Estudia, trabaja, viaja, monta tu pisito y vive». No va a suceder. Así que te apoyo en tu decisión de alejarte de ellos. Si lo acaban aceptando en algún grado y lográis una relación cordial de vez en cuando, maravilloso. Sino, sigue con tu vida, es tuya, no la suya.